Casi un mes sin escribir. Y ahora lo hago más por obligación autoimpuesta que por gusto o por simple vicio. ¿De qué hablar? ¿Egipto, las tontunas de Esperanza y su Botella, lo bonita que es la iniciativa 1 libro 1 euro? No tengo ni idea, la verdad, y es que ni siquiera sé hacia dónde va este blog. Es decir, ni siquiera sé si debería escribir hechos meramente objetivos, opinar sobre la realidad o permitirme de vez en cuando divagar como lo estoy haciendo. Tal vez sea la semana de vacaciones, que deja mucho tiempo libre y pocas ganas de hacer nada, y para perderse un rato por la mente propia no hace falta mucho.