Mostrando entradas con la etiqueta Reseñas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reseñas. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de agosto de 2012

Maus, de Art Spiegelman: una fábula sobre el holocausto

El cómic Maus: Relato de un superviviente, de Art Spiegelman, debe ser una de esas cosas de las que, por insólitas, mucha gente ha oído hablar, pero que no todos nos hemos parado a conocer y leer realmente. Y aunque a priori la historia del nazismo y el holocausto pueda parecer demasiado seria como para tratarla en un cómic protagonizado por animales humanizados (lo que le confiere cierto aire de fábula), bien es cierto que no le dan el Pulitzer, entre muchos otros premios, a cualquier cosa. Y una historia absorbente y a la vez educativa como la de Maus realmente lo merece.

La portada del cómic.

martes, 17 de julio de 2012

Funny Games: la violencia como entretenimiento

Hay algunas películas que resultan chocantes. Por mil motivos. Por violentas, por dramáticas, por lo buenas o malas que son. Funny Games se estrenó en 1997, y parece tener algo de todo eso. Obra del director austríaco Michael Haneke, cuenta la historia de una familia prototípica (el padre, la madre, el niño, el perro) que va a pasar una o dos semanas en su casita del lago. Allí conocerán a dos siniestros personajes aficionados al golf que pronto se revelarán como un par de buenos enfermos mentales, que disfrutarán torturando y asesinando por el simple hecho de hacerlo. Intentaré explicar qué me ha llamado la atención de esa película sin revelar demasiado de su contenido, algo que siempre es difícil.

La carátula de la película. Como veréis más adelante,
esta inocente mirada a cámara me parece casi un error.

jueves, 12 de julio de 2012

Por qué quiebran los mercados, de John Cassidy

Es evidente que no a todo el mundo le interesa la economía, pero si alguien alguna vez se ha preguntado el porqué de algunas cosas respecto a esta crisis, las burbujas o cualquier fenómeno económico de los últimos tiempos, tiene a su disposición un libro que no está nada mal. Fuertemente enfocado en los Estados Unidos, pero perfectamente extrapolable a otros casos. La economía no será una ciencia exacta, pero hasta cierto punto el capitalismo funciona de manera similar en todas partes.

La portada de Por qué quiebran los mercados.

viernes, 23 de marzo de 2012

Mientras escribo, de Stephen King

Hace unos meses me enteré de que existía un ensayo de Stephen King sobre el oficio de escribir. Inmediatamente lo busqué y me puse a leerlo. Me gustó, y me parece que puede ser interesante para cualquiera que quiera dedicarse a la escritura conocer la vida de autores de éxito y escuchar lo que tienen que decir, sus trucos, lo que hacen, lo que piensan, lo que han vivido, cualquier cosa. Aunque sea para darse cuenta de que el fracaso es algo que ha acompañado a prácticamente todo el mundo desde el principio, y durante años en muchos casos.

He dicho que Stephen King es un escritor de éxito, evitando a posta calificativos como “bueno” o “grande”, ya que no puedo decir nada sobre la calidad de sus textos: además de que sería totalmente subjetivo (el mundo del arte en general nos enseña a diario que lo que a ti te puede parecer una gran mierda en realidad vale más que tu vida), no he logrado leerme nada más que el primero de La Torre Oscura, y me costó un poco. Me pareció demasiado lento, aunque supongo que seguiré con la serie cuando esté de humor. En cualquier caso, aunque no me terminara de enganchar esa historia en concreto no creo tener derecho a despreciar las enseñanzas de alguien que, y esto sí que es cierto, sabe vender libros como nadie. Y que además al tener la oportunidad de leerlo tal y como es, en este ensayo me ha parecido alguien muy interesante. Tampoco creo que fuese buena idea rechazar firmemente un libro de consejos para escritores noveles hecho por Danielle Steel, por ejemplo. Queda claro por dónde voy.

La portada del libro en cuestión. Habrá a quien la pegatina de "Best Seller" le dé alergia.
He buscado la cubierta con ella a propósito. Sufrid.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Comprar, tirar, comprar: sobre la obsolescencia programada

Hace ya unos meses vi un buen documental sobre la llamada obsolescencia programada; esto es, la programación voluntaria del fin de la vida útil de un producto. O lo que es lo mismo, que muchas de las cosas que empleamos a diario tienen una “fecha de caducidad” implícita que obliga a comprar periódicamente un producto nuevo.

El documental –Comprar, tirar, comprar, de 52 minutos de duración– hace un recorrido histórico por esta “necesaria” costumbre para la producción en masa y el consumismo que, según afirma el documental, “ha definido nuestra vida desde los años veinte”. Una idea que llevó incluso a crear un cártel empresarial en 1924 cuyo objetivo era desarrollar lámparas incandescentes con una duración de 1000 horas, menos de la mitad de las 2500 que se había llegado a alcanzar ya por aquel entonces.

Finalmente, la historia llega hasta lo inevitable: el constante flujo de residuos que genera un sistema productivo que rehúye voluntariamente la eficiencia en pro de forrarse a costa del medio ambiente. Un sistema que tiene un resultado: toneladas de basura electrónica no reutilizable que acaban amontonándose en cualquier país del tercer mundo con un descaro que resulta clamoroso.
En la imagen, las consecuencias de desechar por sistema.

Más información en Wikipedia, en muchos artículos que seguro hay por ahí, y por supuesto en el documental.

domingo, 2 de octubre de 2011

El enigma de la falla de Amigara

No, este post no trata sobre periodismo de lo desconocido ni comenzará con un bienvenidos a la nave del misterio o similares, sino que se trata de la recomendación de una obra de ficción –un manga, concretamente–. Dicho esto, y antes de que alguien se sienta engañado, que dé comienzo el post.

Después de comenzar un nuevo curso y volver a la rutina –básicamente, a hacer cosas en general– llega el momento de ir cogiendo ritmo y comenzar a actualizar esto, que si no cada vez irá costando más. Solo mencionar dos cosas antes de entrar en materia: pretendo que esto sea una entrada bastante suave –en lugar de comenzar directamente a saco con análisis sesudos de la realidad y mi desagradable visión del mundo, he preferido reinsertarme en esto con una simpática recomendación– y desde luego no prometo mantener un ritmo de actualización de vértigo. Pero al menos espero que no pasen otros cuatro meses hasta la siguiente cosa que se me pase por la cabeza estampar aquí.

jueves, 24 de febrero de 2011

El cementerio de Praga

Portada del libro El cementerio de Praga - Ed. Lumen.
Me he terminado El cementerio de Praga como el que se quita de encima una asignatura pendiente, y no me he sentido absolutamente tranquilo –al menos en el aspecto literario– hasta que he llegado a la última página de la historia. Y, por consiguiente, a las para mí absolutamente necesarias “inútiles aclaraciones eruditas” que coloca Eco al final y a modo de resumen; esto es, un compendio de capítulos, fechas y situaciones que ayudan sobremanera a recordar aquello que se ha leído. Necesarias, digo, porque la historia está narrada desde el presente y en retrospectiva a partir de la escritura de un diario personal, al que tanto el lector como el Narrador se asoman y pueden extraer sus propias conclusiones, y el tiempo se va intercalando e incluso confundiendo si pasa mucho tiempo entre lectura y lectura –como ha sido mi caso–.

sábado, 15 de enero de 2011

Relato de un náufrago o l'heroisme efímer

Relato de un náufrago és la història real de Luis Alejandro Velasco, un mariner de guerra que va caure al mar Carib juntament amb set companys, va ser declarat mort i va aparèixer deu dies després a una platja del nord de Colòmbia. Els homes naufragats formaven part de la tripulació del destructor Caldas, de la marina de guerra de Colòmbia, que viatjava des de Mobile, als EUA, fins a Cartagena de Indias, a Colòmbia. Des del dia 28 de febrer de 1955, quan es va produir l’accident, i durant deu dies, Velasco va sobreviure sobre una rudimentària embarcació assetjat per taurons i amb el fantasma constant de la fam i la set. Quan va arribar a terra, Velasco va ser tractat d’heroi i va saber explotar econòmicament la seva història, concedint la seva imatge per a multitud de propòsits.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Ninguna guerra se parece a otra o les cares del conflicte

Quan Jon Sistiaga va escriure aquest llibre, la seva missió no era únicament realitzar un relat de la guerra (o, més ben dit, de les guerres) des d’un punt de vista personal que el periodisme moltes vegades pretén suprimir. Sistiaga no només retrata el conflicte humà des del punt de vista de l’observador, sinó que parla amb la llengua de qui ha viscut la tragèdia de primera mà. Es tracta, doncs, de la mirada d’aquell que un dia, per culpa de la guerra, va perdre un amic.

José Couso, el company de Sistiaga mort a Bagdad.

lunes, 18 de octubre de 2010

Territorio comanche o l'horror de la realitat distant

Parlar de Territorio comanche és fer-ho de la novel·la d’un periodista, Arturo Pérez-Reverte, que mai abans havia publicat res tan íntim i personal, ja que les seves obres literàries anteriors sempre havien estat ambientades en èpoques molt més llunyanes en el temps. I, en la meva opinió, no podia haver-se apropat d’una altra manera a les seves vivències com a periodista destinat a diversos conflictes arreu del món. Perquè, després d’haver llegit la novel·la, tinc la sensació que era una experiència vital que calia fer pública i compartir-la per ell mateix, a la seva manera. Val a dir que en cap cas l’obra representa la vida de l’autor i, si més no les situacions poden semblar en ocasions molt creïbles, les experiències del protagonista no estan necessàriament basades en les del seu autor, reporter de guerra durant vint-i-un anys. Així, i tot i no portar l’etiqueta de basat en fets reals, el periodista de guerra reivindica el seu paper en situacions on l’informador és una fitxa menor i es respira el tràgic resultat dels interessos dels que no s’embruten les mans. “La guerra es un negocio de tenderos y de generales, hijos míos”.