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miércoles, 9 de marzo de 2011

Arturo Pérez-Reverte: "Un periodista con un bloc y un lápiz es el ser más peligroso del mundo”

Sentado en el suelo de una sala donde, sencillamente, no se cabía, con las piernas dislocadas y en una postura bastante incómoda, he podido asistir a lo que a mi juicio ha sido una grandiosa y chocante lección de realidad. Podría acabar con esto, dejarlo tal y como está, y de hecho he llegado a considerarlo seriamente –más corto y en Twitter–. Pero como he creído que este tema merece más, lo dejo para otro rato. ¿Y a qué viene tanto rollo? A que he podido ver –y oír– en vivo a alguien a quien admiro: Arturo Pérez-wait for it-Reverte.

Hay quien sospecha que alguien lo va a marcar en cuanto lo conozca de cerca. Yo no pretendo afirmar que hoy haya conocido a Pérez-Reverte, pero desde luego puedo decir que escucharlo en persona me ha confirmado lo que muchos tal vez sospechábamos: vivimos en un mundo bastante jodido. Y, por supuesto –y léase por favor con la voz del doblador de Samuel L. Jackson–, que “el ser humano es un hijo de puta muy peligroso”. Tarantiniano.

 Arturo Pérez-Reverte.

lunes, 18 de octubre de 2010

Territorio comanche o l'horror de la realitat distant

Parlar de Territorio comanche és fer-ho de la novel·la d’un periodista, Arturo Pérez-Reverte, que mai abans havia publicat res tan íntim i personal, ja que les seves obres literàries anteriors sempre havien estat ambientades en èpoques molt més llunyanes en el temps. I, en la meva opinió, no podia haver-se apropat d’una altra manera a les seves vivències com a periodista destinat a diversos conflictes arreu del món. Perquè, després d’haver llegit la novel·la, tinc la sensació que era una experiència vital que calia fer pública i compartir-la per ell mateix, a la seva manera. Val a dir que en cap cas l’obra representa la vida de l’autor i, si més no les situacions poden semblar en ocasions molt creïbles, les experiències del protagonista no estan necessàriament basades en les del seu autor, reporter de guerra durant vint-i-un anys. Així, i tot i no portar l’etiqueta de basat en fets reals, el periodista de guerra reivindica el seu paper en situacions on l’informador és una fitxa menor i es respira el tràgic resultat dels interessos dels que no s’embruten les mans. “La guerra es un negocio de tenderos y de generales, hijos míos”.